En un hospital de Kentucky, en Estados Unidos, decidieron pasarse por alto las reglas del Centro para conceder el último deseo a un moribundo que quería reencontrarse con su perro. Y ahora verán la importancia de garantizar el bienestar de los enfermos, que se sientan acompañados y amados, ya sea por personas o por sus mascotas que, sin dudas, son parte de la familia.
James Wathern (73 años) llevaba días prácticamente sin comer y no tenía fuerzas ni para hablar pero les expresó a las enfermeras del Hospital Baptist Health Corbin que su último deseo era ver nuevamente a su perro chihuahua, de ocho años, Bubba.
Aunque el hospital tiene una estricta política que no acepta la presencia de mascotas, dejaron ver su lado más humano, decidieron hacer una excepción y buscaron a su perrito. Tuvieron que rastrearlo pero, luego de varias llamadas telefónicas lo ubicaron en un refugio de animales. Al enfermarse su dueño lo habían llevado allí, donde le asignaron una familia de acogida para que cuidara de él.
El reencuentro
Antes de llevarlo al hospital, el chihuahua se mostraba triste. La empleada del refugio de mascotas lo transportaba envuelto en una manta y no paraba de temblar. Cuando ya estaban en el pasillo, llegando a la habitación de James, levantó la cabeza y su único ojo brillaba de la emoción. Se animó, movía la cola y parecía otro.
El encuentro entre James y su perro fue conmovedor: él le hablaba y Bubba no paraba de darle besos. El estado de salud del enfermo comenzó a mejorar notablemente y continúa en ese camino. Ahora, tanto él como Bubba comen y beben con normalidad gracias a la felicidad que les provoca estar juntos.
Revisar las normas
Visto los resultados de este encuentro, en el hospital han decidido permitir que el perro visite con asiduidad a su dueño. Esto le aporta a James una ilusión que hace que su estado de ánimo sea óptimo y mejore su salud
Por otra parte, en el hospital Baptist Health Corbin se plantean implementar una nueva política que admita la visita de mascotas.
Creo que se trata de una iniciativa muy importante, ya que las mascotas forman parte de la familia de muchas personas, afectando su salud emocional la falta de contacto con ellas.
Hospitales que ya lo permiten
Hay algunos hospitales que ya permiten este tipo de visitas. Es el caso del Hospital Albert Einstein, de São Paulo, en Brasil. Se trata de uno de los más famosos y de mayor excelencia del país, el 35 del mundo y el primero en Latinoamérica. Allí ya son muchos los pacientes que, bajo indicación por escrito de su médico de cabecera, pueden recibir la visita de su perro, gato o pájaro. Los controles son muy estrictos en cuanto al estado sanitario del animal (vacunas, limpieza, etc) Los encuentros suelen ser un éxito y siempre rodeados de lágrimas de emoción y felicidad.
Ojalá estos hospitales y estas experiencias sirvan como precedente para animar a otros centros de salud a seguir este ejemplo de sensibilidad y aceptación en pro de mejorar la salud de los enfermos más graves.
A continuación les dejo el video del reencuentro entre James y Bubba

No hay comentarios:
Publicar un comentario